dissabte, 30 d’agost de 2014

Isozaki Atea

Passatges bcn
Proyecto: Isozaki Atea
Autor: Arata Isozaki + Iñaki Aurrekoetxea
Localización: distrito Abando, Bilbao
Año: 2008

Bilbao es una ciudad que se extiende a lo largo de la ría que forma el Nervión al desembocar en el mar Cantábrico. De acuerdo con un viejo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), su Ayuntamiento tenía previsto facilitar la comunicación entre una zona ubicada en el margen izquierdo, atravesando la zona de Uribitarte y la Alameda de Mazarredo. Con ese marco, en 1994 se proyectó el Zubi Zuri (o Puente Blanco en vasco), puente que cruzaría la ría por esos puntos.

El Zubi Zuri salvaba la ría. Pero no el desnivel existente entre la ribera o muelle de Uribitarte y la zona adyacente más elevada. Esto significa que los peatones, para dirigirse al centro, debían bajar el puente, y subir luego hacia Mazarredo. Con posterioridad, en los aledaños del muelle o paseo de Uribarte, en el lugar un poco más alto, se levantó un complejo proyectado por el japonés Arata Isozaki. En él sobresalen dos grandes torres destinadas a vivienda y oficinas, que conforman visualmente una gran puerta de acceso hacia el centro de Bilbao desde Uribitarte. 

El proyecto, conocido como Isozaki Atea (Puerta Isozaki, en vasco) es un proyecto urbanístico y arquitectónico en clave de ciudad. En él se resuelven definitivamente dos cuestiones que la planificación no había conseguido resolver: uno, la entrega del Ensanche a la Ría, y dos, la unión de las dos tramas urbanas del Ensanche y Campo Volantín de modo rotundo y a su vez sensible.

La obra dota a la ciudad de un acceso directo al Paseo de Uribitarte, es decir a la Ría, mediante una escalinata monumental, integrando a su vez la pasarela Zubi Zuri y generando en el entorno un complejo de espacios públicos diversos, ricos en matices y usos en sus tres niveles.

diumenge, 17 d’agost de 2014

Finger Gate


Passatges bcn

Sens dubte, un dels passatges estrella d'aquestes vacances. 

La passarel·la d'accés a aeronaus és una passarel·la mòbil, generalment coberta, que s'estén des de la porta d'embarqui de la terminal d'un aeroport fins la porta d'una aeronau, permetent l'accés sense necessitat de descendir a la plataforma de l'aeroport.

Abans de la introducció de les passarel·les era normal que els passatgers embarquessin en l'aeronau caminant sobre la plataforma, o amb un autobús, per pujar després a través d'una escala mòbil. Aquest mètode d'embarqui encara és utilitzat en molts aeroports al voltant del món, especialment aquells aeroport d'escàs tràfic amb condicions meteorològiques favorables. 

Es tracta d'un accés directe i còmode encara que les condicions meteorològiques siguin adverses a l'exterior. Gràcies a aquesta zona de confort climàtic, l'espera dels passatgers es fa més agradable i, fins i tot, entretinguda si les seves parets són de vidre per mostrar-nos les millors visuals d'un aeroport i, així, ser testimonis del seu ritme frenètic. En el millor dels casos, també estarem informats de l'actualitat ja que una amable hostessa ens deixarà tenir accés a la premsa escrita d'arreu del món. 
Ens trobem, doncs, davant el llindar entre els que arriben i els que se'n van, de tot el que es deixa enrere i de tot el que ens espera. Dos camins en una mateixa porta, i decidir si continuar o retrocedir en el nostre camí...

dijous, 14 d’agost de 2014

#culturabajopuente



Passatges bcn
Proyecto: San Cris de Colores, en el marco del proyecto Autobarrios
Autor: Boamistura + Basurama
Localización: San Cristóbal de los Ángeles, Madrid
Año: 2013

Esta es la historia de un lugar abandonado y olvidado de San Cris que se convirtió, gracias a los jóvenes, vecinos y amigos, en un espacio urbano extraordinario para el barrio. Autobarrios es un proyecto del colectivo de arquitectos BASURAMA donde se estimula nuestro imaginario colectivo, nuestra autonomía y nuestra capacidad para intervenir en nuestras redes cotidianas y el entorno próximo.

San Cristóbal de los Angeles es un barrio de Villaverde, en la periferia sur de Madrid. Se trata de un tejido urbano aislado debido a sus límites: Al Norte y al Este por el ferrocarril, al Oeste por la autopista A4 y al Sur por el antiguo Parque de Automovilismo del Ejército de Tierra. En San Cris conviven payos, gitanos, dominicanos, magrebíes, latinoamericanos y africanos, siendo considerado a veces como ghetto. Es bajo la A4 donde se encuentra la entrada al barrio y su único punto de contacto con la ciudad. Una gran infraestructura de hormigón que se convirtió en el lugar del proyecto Autobarrios de Basurama y en el que Boamistura participó en la primera fase.

La línea de Trabajo se centra en geometrías que interpretan las potentes estructuras de hormigón y que, llenas de color, representan la diversidad social del barrio. Una semana inolvidable de trabajo mano a mano con los vecinos.

dimarts, 12 d’agost de 2014

El Cajón de Sants


Passatges bcn
Proyecto: Cobertura de las vías de Sants-Estació
Autor: Sergi Gòdia, Ana Molino, JA Acebillo
Localización: Barri de Sants, Barcelona
Año: 2012

El trazado histórico de las vías de tren y metro por el interior del barrio de Sants (Barcelona) ha supuesto durante el último siglo una verdadera herida abierta en su tejido urbano. Con un ancho medio de 30m y una plataforma de 8 vías (6 de tren y 2 de metro) divide el barrio en sentido Este-Oeste en dos partes prácticamente incomunicadas, a lo largo de 700m, desde el carrer de Sants hasta Riera Blanca.
Las disfunciones que ha generado este corredor ferroviario en el barrio se sintetizan en: la interrupción de las conexiones internas del barrio en sentido Norte-Sud, la proximidad de las vías del tren a las viviendas colindantes en su lado montaña (C/Antoni Capmany), la contaminación acústica derivada del paso continuado de los trenes y la degradación de su entorno más inmediato.
La llegada del tren de Alta Velocidad (AVE) a Barcelona permitió iniciar un proceso de reconversión de esta infraestructura ferroviaria, entre otras razones porque las dos vías del AVE, de trazado subterráneo, permitieron liberar dos vías en superficie, hecho que se tradujo en un esponjamiento del espacio público en el lado montaña, lo cual, junto con la disponibilidad de unas importantes piezas de terreno público en el lado mar hicieron posible plantear una operación de reconversión urbana a escala del barrio. 

Descartada inicialmente la opción de soterramiento del corredor ferroviario, por problemas técnicos y económicos, se propuso el confinamiento de este dentro de una caja ligera y transparente, en buena parte del trazado, cuya cubierta da lugar a un largo paseo ajardinado de 1200m lineales desde la Plaza de Sants hasta la calle de Salvadors en Hospitalet (700m en Barcelona y 500m en Hospitalet) que dan inicio a la “Cornisa Verde”, concepto supramunicipal planteado por el Ayuntamiento de Hospitalet consistente en la conexión de una secuencia de cuatro parques de su municipio hasta el de Can Mercader, en Cornellà. El recorrido total de este corredor verde será de unos 5km convirtiéndose en un eje estructural de primer orden en la relación entre los dos municipios y que junto a la operación de Sagrera en el extremo Norte de la ciudad (3.5km de longitud), constituyen dos futuros corredores verdes de penetración del entorno natural en Barcelona.
El planteamiento del proyecto supone una mejora radical de la conectividad interna del barrio pues se genera, bajo el tren, una nueva conexión viaria Norte-Sur por la Calle Riera de Tena y la continuación Este-Oeste de la Calle Antoni Capmany sobre la losa de Badal (primer cinturón). Se generan así mismo nuevas conexiones peatonales en dirección Norte-Sur, por debajo y por encima de la cobertura.

"Desde el inicio pensamos que el contenedor que se diseñase debía ser transparente y permitir contemplar el paso del tren por la ciudad. Descartado, por su alto coste, el acristalamiento total del edificio se acotó la transparencia a tres tramos concretos, coincidentes con las conexiones entre las dos partes del barrio bajo el corredor. El hecho de no acristalar totalmente el edificio abrió la posibilidad de proyectar tres grandes taludes verdes que desde los puntos más bajos del entorno ascienden hasta la cubierta. Estos taludes anclan el edificio a su entorno, permiten que el paisaje vegetal de la cubierta se derrame hacia las calles laterales y soportan rampas peatonales que dan una accesibilidad natural al paseo superior."

Las obras realizadas hasta el momento han resuelto la cobertura de 700m entre las Plaza de Sants y Riera Blanca (límite con Hospitalet), su acristalamiento y la nueva estación de metro de Mercat Nou. Queda pendiente en un futuro, la urbanización y ajardinamiento de la cubierta. 

Esta circunstancia permite ensayar esta otra situación: la infraestructura no desaparece tragada por el subsuelo, se mantiene en su posición, pero la ciudad la envuelve; pasa por encima y bajo ella y utiliza su cubierta como un largo paseo ajardinado. Una oportunidad excelente para ensayar opciones de rehabilitación de infraestructuras existentes, manteniéndolas en su posición y explotando las posibilidades que ofrecen de una singular y específica arquitectura urbana.

divendres, 8 d’agost de 2014

Tito, el Puente más famoso del sur de Monterrey




Aldo González

ESTOY HARTO DE TANTO REMIENDO Y MARTILLAZO: TITO PUENTE
Entrevista a Tito, un puente modesto creado por un grupo de jóvenes sin la intervención de constructoras o el gobierno que se ha ganado la simpatía de sus usuarios.

En febrero de este año, un grupo de jóvenes construyó un puente de madera para poder pasar sobre las raíces de un árbol que obstruían la banqueta, frente a una de las entradas más usadas por quienes llegan y se van del Tec de Monterrey cada día.

Con el pasar de los meses el puente adquirió un nombre, personalidad propia y el reconocimiento de sus usuarios. Pero también se fue deteriorando y ocupó nuevas operaciones que lo han dejado cansado. Ahora aboga por la ampliación de la banqueta sobre Luis Elizondo, a la altura del campus. Por eso emprendió una campaña de financiamiento y habló con Obras Públicas de Monterrey. A 10 meses de su nacimiento, Tito quiere dejar su legado en la construcción de una gran banqueta, robándoles espacio a los automovilistas que se estacionan al lado de él. Sexenio Nuevo León habló con Tito, el puente más famoso del sur de Monterrey, quien quiere dejar de ser un puente.

SNL: Háblanos de tus orígenes. ¿Quiénes son tus papás?
Tito el Puente: Tengo varios papás y mamás. Me parieron los arquitectos de La Covachita y la Unión Mexicana del Diseño, también algunos miembros de La Banqueta Se Respeta y El Narval, que son colectivos de activaciones urbanas, y unos chavos de Funka Lab, una página web sobre urbanismo. Puro joven enérgico, inquieto y con tiempo libre, el necesario para crearme. Como dicen: Yo no tengo madre… ni padre, yo tengo muchos, porque para hacer un puente se necesitan varias manos. Nací sin licitaciones ni apoyos del gobierno o de una constructora grande, de esas de renombre. Yo soy más modesto y vengo de una familia así, modesta.

SNL: ¿Cuáles fueron las motivaciones de tus padres al crearte? ¿Qué planes tenían para ti? ¿O fuiste más bien un accidente, un impulso?
Tito el Puente: Al contrario: fui muy planeado. Antes de que existiera nací en la cabeza de un estudiante de arquitectura del Tec de Monterrey que, como muchos foráneos, vivía en los alrededores de la escuela. Ese rumbo, igual que casi todo Monterrey, es medio dificultoso para los peatones, porque los automovilistas se creen los reyes de la ciudad y se estacionan en las banquetas. No falta el señor que mete su troca en la cochera con medio carro salido, ¿verdad?
Este estudiante de arquitectura pasaba al lado del árbol que yo cuido, un alamillo majestuoso, muy bonito, tan grande que su sombra nos alcanza a mí, a los peatones, a la calle e incluso a una parte del Tec, que está del otro lado de la acera. Entonces este chavo, como todos los estudiantes que caminan sobre ese tramo de la calle Luis Elizondo, tenía dos opciones: pisar las raíces del árbol que crecen por encima del suelo y ya rompieron la banqueta, o invadir la calle, lo cual es peligroso en horas pico. Y el joven arquitecto, además de sus opciones, tenía ideas y amigos, así que acudió a los de Funkalab, la página web de la que te hablé, y ahí publicó la idea de crearme. Algunos se animaron, se organizaron y se fueron sumando más personas que querían ayudar.
Mi periodo de gestación fue muy breve, ¡en dos semanas estuve listo! Y eso que no fueron dos semanas de ocho horas y cinco días por semana, no, porque estos chavos tenían sus actividades, sus cosas que hacer, su vida académica, laboral y social, así que solo se ocupaban de mí los fines de semana. En dos sábados y dos domingos estuve listo. 
Tito el Puente siendo usado por alumnos del Tec de Monterrey. Aunque está hecho de madera reciclada, soporta el peso de varios peatones. "¡Hasta con 3 puedo al mismo tiempo!", subraya Tito, entusiasmado.

SNL: ¿Cómo es tu relación con los estudiantes del Tec? ¿Te tratan bien?
Tito el Puente: Me pisotean, claro, pero para eso estoy: para que me usen, así que mientras más me pisen, por mí mejor. Es una relación muy buena, imagínate, yo quiero mucho a los estudiantes del Tec porque algunos de mis papás estudiaron allí. Soy producto del entusiasmo juvenil, por eso me caen bien los jóvenes y me gusta sentir que les sirvo para algo. Hasta ahora no he escuchado que alguien se queje de mi existencia, al contrario, cuando me conocían se ponían muy entusiasmados y alguno hasta me firmaba en Facebook.

SNL: ¿A poco tienes Facebook?
Tito el Puente: ¡Claro! Aunque me tardé en sacarlo. Los primeros dos meses de mi vida era un puente digamos que sin personalidad. Un puentucho anónimo, bonito, artesanal, curioso, pero falto de carisma. Después a uno de mis papás se le ocurrió construirme un rostro. Es que es difícil que un humano sienta empatía por un puente, incluso por un árbol o una planta, pero cuando nos dotas de cierta personalidad, de ciertos rasgos humanos como una cara o un nombre, la gente se emociona y como que te quiere más. Yo hasta hablo, fíjate, aquí estoy platicando con ustedes, y además tengo Facebook. Esas cosas sirven para que le caigas bien a los humanos.

SNL: ¿Qué cambios ha tenido tu vida desde que te volviste más humano?
Tito el Puente: Precisamente que la gente me hace más caso. Y con Facebook me hice más famoso. Allí en Facebook hasta les avisaban a mis papás que me fueran a reparar cuando me rompía.

SNL: ¿Podrías hablarnos sobre tus fracturas? ¿Cómo has logrado superarlas?
Tito el Puente: La primera vez que me rompí mis papás tardaron en darse cuenta. Alguien en Facebook avisó: “Vengan a reparar el puente que hicieron, se está rompiendo”. Y a mis padres esto los tomó por sorpresa, no tanto porque me rompí sino porque los usuarios, en lugar de repararme, dieron aviso. Uno de mis padres me dijo el otro día que en cierta medida me construyeron para que los chavos que me usan se den cuenta que pueden hacer proyectos por su cuenta, que pueden mejorar su espacio con acciones sencillas. Y estos acomedidos en lugar de hacer eso, pues nomás dicen “arréglen el puente” y ya. Así que mis papás se volvieron a organizar, algunos dieron herramientas, otro dijo que ponía 50 pesos y así fui quedando muy guapo y funcional otra vez.
Pese a los esfuerzos, me sigo rompiendo porque soy de material frágil y porque los estudiantes del Tec que me pisan son muchos y además pesados. Un día yo estaba muy triste porque me acababa de romper y creía que mi destino era ese: estar roto siempre. Así que caí en una crisis emocional, y mis papás me vieron así, triste, entonces uno me dijo: “¿Sabes qué, Tito? lo que a ti te faltan son vacaciones”. Y pensé: "es cierto", así que me fui a la playa.

SNL: ¿Qué lección te dejaron tus días de descanso?
Tito el Puente: Regresé de vacaciones transformado, pintado y con maderas nuevas. Y también me di cuenta que si quiero seguir viviendo, debo renovarme. Así es esto, ¿no? Renovarse o morir. Ahora estoy impulsando una campaña para que la banqueta se amplíe. Ya fui a hablar con Obras Públicas de Monterrey. Me dijeron que preferirían que yo usara materiales más resistentes, que en lugar de ser de madera fuera de concreto para no estar rompiéndome a cada rato.

SNL: ¿Te entusiasma la idea de cambiar tus materiales? ¿Cómo se sentiría Tito El Puente al ser de concreto?
Tito el Puente: Francamente, a mí no me gusta la idea. Yo ayudo a los peatones pero también al alamillo, que además es mi amigo. Es un árbol muy saludable y muy útil. Si tú caminas cerca del Tec de Monterrey, verás que hay un déficit de árboles tremendo; adentro sí hay muchos pero afuera nada. Por eso, aunque suene a berrinche, creo que es importante proteger ese árbol. Y si me hago de concreto, ¿qué pasará cuando sus raíces crezcan? En vez de ayudar a mi compa el alamillo, le estorbaría. 
Por eso mi propuesta es ampliar la banqueta. Lo curioso es que estoy justo frente a un cruce peatonal, ya que del otro lado de la banqueta hay una entrada del Tec que usan cientos de maestros, alumnos y trabajadores todos los días. Por reglamento, los automóviles no deberían estacionarse en ese tramo, porque tiene línea amarilla. Entonces lo ideal sería sustituir esos estacionamientos por una banqueta más amplia. Mis papás ya hicieron las cuentas y se necesitan alrededor de 30 mil pesos para ampliar la banqueta y crearme una “ceja”, por donde camine todo el mundo sin pisar el árbol.
Lo chistoso es que todos los días vemos en los diarios licitaciones y reparaciones de calles, carreteras, construcciones de grandes puentes con los que al lado de ellos yo soy un miserable puentecito, y leemos también las cifras millonarias que cuestan. En cambio yo solo pido 30 mil pesos, pero ya lo sabemos: en Monterrey el peatón es el último eslabón de la cadena alimenticia, como me dijo una vez un ingeniero civil. Así que invertir en un puente para uso peatonal no parece interesarle ni a Obras Públicas ni a las grandes constructoras.
Tito quiere ampliar la banqueta en el espacio usado por automóviles estacionados. Emprendió una campaña llamada La Ceja de Tito, con la que pretende conseguir los 30 mil pesos que necesita para su proyecto.

SNL: ¿Qué va a pasar si no consigues los 30 mil pesos que cuesta el proyecto?
Tito el puente: Si se consigue solo el 10 por ciento, o sea 3 mil pesos, me podría arreglar con eso, ponerme maderas nuevas y fortalecerme. Ya verán mis papás cómo se las van a ingeniar con lo que junten. Pero la verdad es que yo estoy harto de tanto remiendo y martillazo. Yo lo que quiero es jubilarme, convertirme en una banca o en una casa de árbol para niños. Por eso estoy muy entusiasmado con el proyecto de mi ceja: la idea es que se sustituya el cordón de estacionamiento por una banqueta más amplia, primero al lado de mí y después en toda la calle. Un andador para los peatones en esa zona, tan transitada por ellos, imagínate. Sería genial.

SNL: ¿Quién es el enemigo y el aliado de Tito el Puente?
Tito El Puente: No me gusta decir que tengo enemigos porque soy un puente pacífico, buena onda, aunque la gente me pisotee entiendo que para eso sirvo y me gusta servir. Pero si tuviera que elegir a un enemigo, serían los carros que se estacionan al lado de mí aunque la ley diga que no está permitido.
Otro enemigo es el tiempo. Con él tengo una relación amor-odio: me gusta porque me vuelve más sabio, no me gusta porque con el tiempo me rompo fácil.
Sobre mis aliados, obviamente mis padres y madres, todas las personas involucradas en mi concepción y mantenimiento. Igual los alumnos que me saludan todos los días. Pero mi más grande aliado es el alamillo. Pasamos tanto tiempo juntos que nos hemos hecho mejores amigos.
También considero aliado a cualquier humano que emprenda un proyecto a pesar del gobierno o las instituciones oficiales. Creo en ese tipo de acciones, los que son generados desde la ciudadanía y resuelven problemas específicos. Mis papás tenían un problema: No podían circular libremente a causa de mi compa el Alamillo. ¿Qué hicieron? Un puente. Tan fácil como eso.

dimecres, 6 d’agost de 2014

Mientras tanto

http://tectonicablog.com/?p=77319
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Passatges bcn

El 21 de Enero de 1910 se produjo una gigantesca inundación en París. Con muchas casas anegadas debido al desbordamiendo del río Sena, la ciudad tuvo que solucionar el gran problema de la accesibilidad. De forma provisional se construyó una red de pequeños puentes temporales con las tablas de madera de las que se podía disponer, y así facilitar algunos recorridos imprescindibles. Las aguas cubrieron París durante una semana y no fue hasta 35 días después cuando el agua desapareció por completo.

dilluns, 4 d’agost de 2014

Luz en las calles

Apartamentos de lujo pegados a Fabelas en Sao Paulo
Passatges bcn
Proyecto: Luz nas Vielas
Autor: Boa Mistura
Localización: Vila Brasilândia, São Paulo. Brasil
Año: 2012

Realizado en Vila Brasilândia, São Paulo, es una de las favelas más características en la periferia de la ciudad, el proyecto busca iluminar e inspirar las pequeñas calles, pasajes y callejones de la favela, conectores típicos del tejido de una favela, pero que muchas veces se transforman en zonas de conflicto, violencia o drogadicción. 

Beleza es la palabra que utilizan en Brasilandia para saludarse. La primera palabra que dos personas se dirigen cuando se encuentran. 
“Tuvimos la oportunidad de vivir en la favela acogidos por la familia Reis Gonçálves. Durante los primeros días, detectamos como marco de actuación las callejuelas que sirven de elementos conectores de la parte alta con la parte baja, conocidas como “vielas”. El proyecto pretende dar respuesta a esta complejidad espacial tan característica. Aplanando la perspectiva desde un punto (anamorfismo) se puede leer "BELEZA", "FIRMEZA", "AMOR", "DOÇURA" y "ORGULHO". A través del efecto óptico se da lugar a un nuevo ambiente, donde un concepto puede llenar todo un espacio, incluso regenerando y enriqueciendo el tejido urbano. Enmarcadas en un continuo de color plano, que cubre por igual todos los materiales, democratizándolos. Para nosotros estas palabras son el mejor retrato de la favela.” 

La intervención se ubica en Vila Brasilândia, una de las favelas que proliferan en la periferia de São Paulo a la sombra de los rascacielos. Un océano de viviendas que se extienden sobrepasando los límites del horizonte. Estructuralmente, Brasilândia se desarrolla de forma longitudinal respondiendo a la topografía de los morros en los que se emplaza, asumiendo en este sentido las principales infraestructuras varias. Aparecen, en segundo orden, elementos de comunicación transversal que facilitan el acceso a las viviendas. Estas grietas se conocen como “becos”, en los tramos llanos, y “vielas”, en los tramos de escaleras, y son los verdaderos articuladores de la vida interna de la comunidad. 

En cuanto al proceso, una de las claves fue la participación de los vecinos que se fueron sumando de manera fluida y espontánea. Así entre todos, siempre con los niños a la cabeza, fuimos limpiando y pintando los callejones. De las obras resultantes, al ser ellos coautores, se sienten aún más orgullosos. 
Consta de 5 callejones, cada uno de ellos de unos 30m de largo. Este proyecto forma parte de la serie Crossroads; proyecto de arte participativo en zonas de vulnerabilidad social y ha sido posible gracias al Patrocinio de la Embajada de España en Brasil, los esfuerzos del artista plástico Jaime Prades y la colaboración de Singapore Airlines, el Centro Cultural Español en Sao Paulo y gracias también a las pequeñas tiendas de pintura de la favela que donaron parte del material.